“Como generación tenemos el desafío de vencer las fronteras de la imaginación” aseguró uno de los coordinadores de la Juventud Peronista Federal, Martín Yeza.
“Hay una idea concebida de que no hay nada por inventar, solo tenemos que copiar, y yo creo que eso es una enorme excusa para no pensar” polemizó el pinamarense de 25 años, respondiendo a los cambios que busca desde la militancia política.
Con un aspecto al mejor estilo Lousteau en su costumbre de vestir traje, admite que el interés que ha despertado en los jóvenes la participación política parte desde dos conceptos: “a los argentinos nos encanta estar a la moda y comprar muletillas conceptuales, hoy la novedad no es interesarse en política sino decir “la gente ahora discute de política”. Pero si tanto creció la discusión ¿Cómo puede ser que las elecciones de este año descansen en la decisión de una sola persona? me parece que no es un signo positivo en términos de madurez política y democrática” declaró el estudiante de derecho cuestionando al gobierno actual, y continuó: “Lo segundo lleva un problema y es: ¿qué es militar? no todos los jóvenes que se acercan a la política lo hacen porque quieren cambiar o transformar lo que consideran que está mal… hay muchos que lamentablemente se acercan por lo negativo, es decir que quieren militar pero por guita y esto no es así. No todo es militancia genuina, hay muchos jóvenes que han podido acceder a contratos del estado, lo que no es menor. No está mal, lo que no comparto es que sean contratados por el mero hecho de ser jóvenes” objetó y admitió que ésta situación es la que se ve en los barrios principalmente de la ciudad autónoma de Buenos Aires.
Lo caracteriza su facilidad de habla, cómo descruza los dedos cada vez que toma la palabra, y la manera en que persuade al que lo escucha y deja sin maneras de rebatir sus opiniones. Martín, que había empezado con la participación política cuando todavía era un alumno de secundario, desde el Centro de Estudiantes y que luego continúo con el movimiento vecinalista de Pinamar, arremetió contra la juventud K diciendo que “son producto de un marketing persistente y estratégico visto desde un punto propagandístico y mediático, que se mantienen a través del uso de las redes sociales, y de la cadena oficial de medios”. Haciendo una comparación con la juventud del Peronismo Federal, admitió: “Ellos tienen un nivel de movilización mucho más alto que nosotros, en cuanto a la gente que representa y el hecho de contar con un aparato propagandístico que potencia la capacidad de sus acciones y que nosotros naturalmente no tenemos”.
“Lo que nos diferencia del kirchnerismo no es tanto lo que hacen, sino lo que no hacen” manifestó. “Seamos Irrealistas, pidamos lo posible” es una de sus frases características cuando de falencias en la gestión gubernamental se trata, y mencionó a la ausencia total de una política nacional coordinada de seguridad, “han tardado 8 años en reconocer que la inseguridad no es solamente una sensación” criticó y mencionó la falta de un programa estratégico de inversión en energía para lograr el desarrollo sustentable, la indiferencia frente al endurecimiento de la instalación de pobreza estructural, así como hacer pesar el aparato del Estado para agraviar a ciudadanos particulares en pos de construir una supuesta revolución cultural”. Así como el compromiso autista en los programas de educación “los pibes llegan hasta cuarto año del secundario sin saber leer” acusó Yeza.
La pulseada entre el gobierno y los medios opositores no se hicieron ajenos a sus agudas críticas, y concedió que una nueva ley de medios era necesaria, “y el kirchnerismo se animó a hacerla”. Sin embargo criticó que el problema es que la misma no haya sido implementada para democratizar los medios de comunicación, sino para reconcentrar el poder de uno solo para repartirlo entre varios amigos y afines de éste gobierno, “pasamos de un monopolio a un oligopolio un poco más ampliado” disparó.
Con la misma firmeza que lo llevó a codearse con hombres de talla del ingeniero Felipe Solá, contó que el “Peronismo Federal” no es un partido político, sino un espacio que surge como resultado de la necesidad de organizar desde un sector del movimiento peronista no afín al kirchnerismo, a los dirigentes y militantes que creían en la necesidad de una alternativa. Martín se calificó jocosamente como un “fundacionalista mesiánico” y además comentó que se inició en la política junto a compañeros dirigentes de las distintas provincias de la Argentina, y de a poco construyeron un espacio para que los jóvenes participaran.
“Lo que aprendí de esto es que en política, como en cualquier ámbito de la vida más vale ir a paso lento por el camino correcto, que ir corriendo a toda velocidad en una cinta de gimnasio, porque si no, no vas a ningún lado y cuando te bajaste te das cuenta de que no pudiste hacer nada más”. Cuenta el joven luego de haber recorrido el país fomentando la militancia y exponiendo sus ideas.
Entre sus personajes referentes mencionó al General San Martín, “Me gusta pensar que me llamó así en honor a él, es el rebelde al que yo me quiero parecer” confesó. “Hay que ser rebelde, pero no de dejarte la barba y vestirte como un zaparrastroso, revelarse implica dos momentos y virtudes fundamentales: Primero tener una convicción fundada y posible, segundo tener el coraje suficiente para defenderla o pelear por ella cuando haya que hacerlo”.
Su metro noventa y cinco, herencia de familia, hacen que quede largo aún sentado, y para cerrar la entrevista contó alguna de sus anécdotas, probablemente la más cómica: “En medio de una reunión de los vecinalistas de Pinamar, donde la gente que participa activamente es en general mayor y bastante conservadora, llegó mi turno para hablar y contar lo que había estado haciendo en la semana, me acercan el micrófono, me paro frente a todos y empiezo diciendo: “Esta semana, estuve coordinando con Hostelling International la posibilidad de que los jóvenes universitarios tengan acceso a descuentos importantes en albergues transitorios”… ¡Veo que se empiezan a reír todos!… Un viejito desde el fondo se levanta y dice “Flaco, estudiar no sé si van a estudiar, pero de que la van a pasar bien, la van a pasar bárbaro”… me agarró la cabeza cierro los ojos y pensé “DIJE ALBERGUES TRANSITORIOS”… ¡Me quería matar!”.






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