Reflexión sobre las formas que se deben dejar de practicar y las que el autor considera necesarias y fundamentales para el crecimiento comunitario.
Política es todo lo concerniente a la ciudad, el camino hacia una “Nueva Política” es arduo, requiere de dinamismo, renovación, consenso y a la vez mucha experiencia.
El rol que debemos cumplir los jóvenes, hoy en día es fundamental, ya que es hora que dejemos de ser meros observadores y empecemos a forjar el futuro que nos va a tener como actores principales, un futuro en el que trabajo, la inclusión, el respeto a las instituciones y el orden deben ser nuestros mayores estandartes, donde las chicanas y la irresponsabilidad política, que en los últimos años caracterizó a nuestra ciudad, sean un mal recuerdo.
Pinamar creció mucho demográficamente y sus características socio-económicas han cambiando, no son las mismas necesidades que hace un tiempo, y las demandas sociales tampoco son las mismas, la “Nueva Política” necesita de la experiencia recabada en la gestión pública y de un verdadero piloto de tormenta para llevar adelante a este municipio que hoy navega por los mares de la irresponsabilidad a punto de naufragar.
La “Nueva Política” debe volver a tener un contacto mas humano con los vecinos y debe demostrar que tiene un plan de gobierno, escuchando a los habitantes de este hermoso partido y sumando sus ideas a este plan, no debe nunca esperar que estos le digan que deben hacer ya que debe acercarle soluciones desde antes que sean planteadas.
La “Nueva Política” argumentándose en la experiencia debe volver a ser el exportador de un modelo de gestión y no comprar modelos ya armados, ya que cada región posee sus propias características demográficas y un modelo prefabricado es un salto al vacío sin red y una forma de desligarse de cualquier eventualidad.
Hoy desde el vecinalismo defendemos este modelo de la “Nueva Política”, con experiencia y con renovación, con trabajo y responsabilidad, con consenso y dinamismo, porque a partir del 29 de Marzo Pinamar va a necesitar de un verdadero pacto de la Moncloa que nos acompañe en este año y medio, porque esto lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie.




