El pronunciamiento del pueblo
La mayoría ha manifestado su voluntad y una primer minoría se ha pronunciado a favor de Porretti.
El año pasado cobró fuerza, ganando la interna del Partido Justicialista pinamarense, venciendo con sus 540 votos de afiliados al intendente interino Rafael de Vito que apenas alcanzó los 250.
En esta ocasión, el titular del peronismo pinamarense venció con un 28%, seguido por la UCR representada por Chuki Taurizano. El vecinalismo ocupó un tercer lugar que se configura porcentualmente en la peor elección realizada hasta el momento.
Quien lee esta página, presumo que sabe comprender mi posición política en Pinamar, siendo que participo activamente en el Vecinalismo.
Desde el vecinalismo hemos realizado una autocrítica y replanteado algunos asuntos.
El mapa político pinamarense se reacomoda y configura nuevamente, se vuelven a posicionar en mayor y menor medida la UCR, el PJ y el MUPP como se podía observar en las últimas semanas.
Un 50% del electorado pinamarense se ha quedado sin representación en estas elecciones, teniendo en cuenta que entre los dos partidos que ingresaron sus concejales apenas llegan al 50% juntos.
El empuje de haber obtenido una victoria en las internas del PJ, y el triunfo en las legislativas tal vez otorguen a Porretti el valor para desistir de su recurso presentado frente a la Suprema Corte, respecto del Conflicto de Poderes contra el Concejo Deliberante.
El motivo podría pasar por el hecho de tener la chance de recuperar la intendencia.
De este modo, continuaría poseyendo el beneficio de la duda ante su destitución por mal gobierno y faltas graves a la Ley orgánica de municipalidades.
Sin embargo, debería poder suspender y extender los plazos de su juicio penal, el cual persiste en Casación y según el debido proceso, en cualquier momento debería ser elevada a Juicio oral y público, de quedar firme la sentencia podría ser inhabilitado para ejercer cargos públicos.
La estrategia de Porretti entonces, entiendo que aspirará a politizar el conflicto y utilizará la legitimidad obtenida para relativizar algunos hechos, como si el voto de las personas fueran prueba suficiente de una posible realidad.
El otro camino será asumir como Concejal, renunciar al Conflicto de Poderes, finalizar el juicio penal que pesa en su contra y esperar a que suceda lo que tenga que suceder, pero para esto deberá contar con algunas certezas que le sirvan de indicio de que todo saldrá a su favor.
Mientras tanto el radicalismo tiene que pensar en como recomponer su estructura militante, la actualización de su discurso, adaptación de su doctrina y conformación de proyectos necesarios para el Pinamar que viene, así como la conformación de cuadros de cara al futuro, porque caras bonitas y modos elegantes de hablar han tenido en toda su historia los radicales, lo que no han tenido son equipos de trabajo capaces de llevar a cabo las acciones que exigía su pensamiento.
En el vecinalismo un trabajo silencioso es necesario, volver a las bases, recomponer la relación entre el partido político y el pueblo, exhibir mejor la renovación dirigencial y de ideas que ha habido en estos últimos dos años, profundizar y contarle a los nuevos pinamarenses en qué consiste el vecinalismo.
Por nuestra filosofía política, nuestra forma de ver las cosas, no nos sentimos tristes ni mucho menos enojados con el electorado, muy por el contrario, asumimos desde la reflexión que no trabajamos ni para las derrotas ni las victorias, sino que trabajamos porque entendemos que tenemos algo distinto a los demás partidos políticos, para poder aportarle a la comunidad, para el progreso de Pinamar.
En lo personal, asumo desde la reflexión los elementos a mejorar como el mensaje, la metodología de abordaje, un trabajo integral y estratégico interdimensional, que implique una coherencia y relación absolutamente dependiente entre los distintos trabajos que tiene que realizar un partido político hacia la comunidad a la que aspira representar.
Los jóvenes tenemos un rol que asumir, los adultos tienen un rol que asumir, los adultos más maduros tienen un rol que asumir, los más ancianos tienen un rol que asumir.
Ha triunfado una política que en lo personal no me representa, pero que desde que triunfó ha hecho que me comprometa a participar.
Entiendo que algunas otras personas, puedan sentirse con cierta decepción por lo sucedido el día 28 de Junio, a quienes les suceda esto hasta el grado de llegar a la indignación, a estas personas les pido que participen desde el espacio que sea.
La Juventud del Vecinalismo ha crecido exponencialmente en el último mes en particular y nuestro trabajo se profundiza cada vez más, y por suerte nos comienzan a respetar como referentes más allá de que seamos más o menos representativos.
Nos genera un sentido de la responsabilidad que hace que nos cueste tomar noción de cual es nuestro grado de influencia, pero lo cierto es que tratamos de ser lo más serios posibles cuando se trata de política y acciones políticas en concreto.
Los futuros aspirantes a políticos y los ya políticos tenemos que diferenciar espacios, en este caso, en este medio considero que se puede comentar o analizar la política, pero en el ámbito político exclusivamente entiendo que tenemos que dejar de analizar o comentar a la política y comenzar a realizar acciones políticas concretas, tal vez esta observación pueda serle útil a quienes se han decepcionado ante sus ambiciosas expectativas.
La naturaleza de la política en su sentido más ideal es el de poder hacer el mayor bien posible sin producir mal alguno (Paretto aplicado a la política), las derrotas y las victorias no son garantes de ninguna realidad sino mas bien de una voluntad, las voluntades son capaces de reflexionar o al menos deberían serlo.
Los que hemos hecho, hacemos y haremos política debemos comprometernos a establecer puentes de diálogo, para evitar campañas como la que hemos vivido, la fragmentación que se ha vivido partidariamente en todos los sectores y poder realizar un serio nuevo plan que piense el Pinamar que nos merecemos para evitar el que se viene, que es el que no nos merecemos.







hay q seguir tincho, desde donde sea, siempre seguir!
Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.
Martin Luther King .
PINAMAR, NUESTRA RAZON DE SER
Las elecciones del 28 de junio muchos pinamarenses vivimos una gran frustración electoral.
Es por sabido que nuestra comunidad, con poco interés de participacion y hasta dando un voto testimonial, cada dos años.
Viéndose reflejado en los principales partidos, históricos en la vida política de Pinamar, que siempre han cambiado las figuritas… y los jóvenes siguen el la cola. Es lógico que el lugar en política te lo tenes que hacer vos, pero mira las consecuencias.
Ese tan ansiado recambio generacional, esas oportunidades que deseamos todos para nuestros hijos, para nuestros jóvenes, cuando van a dejar a estas nuevas generaciones, transitar una conducción genuina, con mas dinamismo y mayor compromiso con la sociedad, después no digamos que los jóvenes están desinteresados… y como para no estarlo.
Pero como pinamarense debo decir que en Pinamar hay una realidad, los problemas resultan inocultables ante los ojos de la sociedad, y ello provoca no solo tropezones, también caídas de las que resultaran difíciles de reincorporarse.
De esta manera debemos los pinamarenses empezar un camino, donde hay que reordenarnos internamente ha través de nuestras estructuras, evitando una confrontación entre nosotros mismos, siendo esto lo que provoco el fracaso colectivo, en beneficio de cuestiones personales y dañando a nuestra querida comunidad.
No nos preocupa que en Pinamar nuestra patria chica exista gente rica, lo que nos preocupa es que existe cada vez gente mas pobre.
Desterrar los bolsones marginales es aun una apuesta fuerte y creemos de corazón que es posible.
Dejando de lado la política del no se puede para avanzar en la política de querer es poder.
Necesitamos rescatar la función del Estado, para que sirva a los fines para los cuales fue creado: hacerle mas fácil la vida a la gente.
No es fácil reconstituir un espacio, donde la gente no pueda cumplir sus propios sueños, donde la resignación le esta ganando a las ganas de hacer, y la comodidad al sacrificio.
No es fácil recuperar el descrédito de la clase política para recuperar la palabra empeñada.
GANO PORRETI así es, pero PERDIO PINAMAR. QUE LA CLASE DIRIGENTE SE HAGA CARGO