por Marisol Antúnez
LA ORATORIA
(Arte de hablar con elocuencia para informar, convencer, persuadir y/o deleitar a un auditorio.)
Lo primero que debemos aclarar es que estos dos encuentros que tendremos sobre oratoria no son clases ya que para que sean denominadas como tales se deberían como mínimo por tres meses.
Así que para evitar confusión se llamaran encuentros o charlas sobre oratoria, donde se trataran los aspectos generales de la misma y serán puntos a tener en cuenta para ser orador.
La primera pregunta que se nos debe venir a la mente será: ¿COMO LO DIGO?
Este aspecto es uno de los más esenciales, ya que en la forma radica la efectividad del orador.
Aspectos biológicos de la Oratoria:
- Se Acelera el corazón
- Sube la presión arterial
- Descarga de adrenalina
- Sube la glucosa
A estos se los denomina mecanismo de defensa, los cuales son completamente normales cuando surgen distintos tipos de problemas o situaciones, el cuerpo no puede diferenciar las mismas en situaciones de emergencia o nerviosismo por alguna cosa, así que el cuerpo alerta a todo el organismo y este reacciona para poder brindar al cuerpo la energía necesaria para afrontar el ya mencionado problema o situación a solucionar.
Es completamente normal sentir miedo, este nos ayuda a afrontar la situación, generando que estemos alertas y atentos a las situaciones que surjan.
Se pretende lograr que el orador no posea alguna cosa escrita, ya que esto lo limitaría en sus acciones por que las situaciones cambian según el auditorio, mensaje, momento, estado de ánimo, etc.
También es importante aclarar el hecho de que absolutamente todos podemos ser oradores, quizás algunos necesitemos mas técnica que otros o nos salga naturalmente, pero de ninguna manera alguna cosa nos limita para ser oradores. Un claro ejemplo de esto fue Démosteles de quien se cuenta que llego a ser uno de los mejores oradores de la historia siendo el limitado en su habla, pero que al practicar distintos métodos para solucionarlo, logro superar este problema que le aquejaba.
PARA TENER EN CUENTA:
Debemos tratar de no imitar a alguna otra persona, ya que cada uno de nosotros somos individuales con distintas personalidades y actitudes por destacar sobre los demás. Al imitar a otro en su personalidad no solamente estamos siendo deshonestos con nosotros mismos sino también con el público que nos escucha, este se da cuenta y pierde el interés al saber que no estamos siendo sinceros. Además de que lo que le sirvió a alguno puede que no nos favorezca a nosotros en esta ocasión y no le simpatice al público. Debemos ser sinceros y automáticamente captaremos la atención del público, ya que este espera este aspecto de nosotros.
(2) NUNCA SE EXCUSE
Como en el caso anterior al excusarnos perdemos el interés del público o los oyentes, ya que al excusarnos estamos disculpándonos por algo que no hicimos, nos hace ver poco preparados y deja al mismo con la sensación de que no hicimos el esfuerzo necesario.
- CUIDADO CON LA GRACIA
Si bien es cierto que el humor alivia las tensiones, si no tenemos aptitudes para este debemos omitirle, ya que debemos ser concientes de nuestras aptitudes para con el humor. Este es algo natural que surge de acuerdo a la ocasión, pero que de ninguna manera debe obligarse, ya que al hacerlo y no poseer el don del humor estaremos arriesgándonos a perder una ves mas el interés del público y nos someteremos a una situación incomoda y difícil de superar en el medio de cualquier charla o discurso a nuestro cargo.
4)LA MIRADA
Los ojos son el espejo del alma, en ellos podemos reconocer a un orador competente y valiente o a un orador incompetente y pusilánime. La mirada debe preceder a la expresión gestual para ayudar a mantener una relación armoniosa con el público. No debe ser vaga ni dormida, sino, viva. Una mirada inexpresiva, en la oratoria, es antielocuente.
Cuando hablamos de fijar la mirada en el centro como dicen los especialistas no nos referimos a perder contacto con el público sino a dirigirse al centro del salón, como si se mirara un edifico a lo lejos y dominar la totalidad de la sala: no se debe mirar nunca, ni al fondo del salón, ni a la primera fila. Mírese hacia la fila del medio. Conviene girar la vista paulatinamente a diestra y siniestra; y evitar la insistencia sobre una sola dirección, para que el discurso no parezca dirigido a un solo grupo tampoco.
(Es decir y para ser claros, fijar la misma a aun punto fijo demuestra desinterés con el publico perdiendo esa complicidad necesaria para con ellos, debemos repartir la misma entre el publico, creando así un vinculo con estos.)
Distintos tipos de miradas
Mirada huidiza o nerviosa:
El orador no mira al público, mira por encima de sus cabezas o mueve los ojos nerviosamente de un lugar a otro, si reparar en los presentes. Esta persona no tiene la fuerza suficiente para posar sus ojos en las de sus oyentes y mucho menos para enseñorearse sobre ellos. Debe practicar la mirada semifija.
Mirada en algún punto fijo:
El orador clava su mirada en una sola persona, o en varias, incomodándolas o permitiendo que surja un duelo de miradas. Si el orador tiene mirada fuerte podrá avasallar a sus oyentes, pero si tiene mirada débil, los oyentes lo incomodaran con sus ojos. No es una mirada recomendable.
Mirada tímida:
El disertante ignora al público, teme su mirada. Por ello, cuando pronuncia su discurso dirige su vista al techo o al suelo dejando de lado a su público. Esto origina que los oyentes le pierdan el respeto y se pongan a hacer cualquier cosa, menos a escucharlo con atención y seriedad. Tampoco es recomendable.
Mirada Repartida:
Es la mirada ideal. Debemos dirigir nuestra mirada, por igual, a todos los sectores del auditorio y posar nuestra vista en ellos. Mirar al lado derecho, luego al centro y finalmente a la izquierda, que todos se sientan observados. Esta mirada debe ir acompañada, en lo posible, por una cálida sonrisa.
- EL SILENCIO
Tiene que existir el silencio en un orador, ya que este en ciertas ocasiones o al comenzar ordena el o los momentos, da tiempo a razonar al auditorio una vez concluido algún punto del discurso o la charla ofrecida por el mismo.
También genera respeto de los demás, un silencio bien utilizado ordenara y generara una mejor comunicación entre publico/oyentes y orador.
IMPACTO DEL MENSAJE
7% verbal
38% vocal
55% comunicación no verbal (movimiento, mirada, silencio, gestos, etc.)
Movimientos y Gestos
Movimientos
Parte del lenguaje no verbal
(nota: para más información buscar a Divatolo quien es un autor libre de oratoria)
- Planee su movimiento.
- No se refugie en su ropa o en su cuerpo.
- No se escape del auditorio.
- Si se sienta no se derrumbe.
- No juegue con sus manos.
Buscar la luz, que está este sobre la cara, ya que así podremos tener atención del público y a la vez identificarnos mejor.
Cuidar los vicios (Ej.: no tomar una lapicera, ni arreglarse la ropa, no balancearse, no esconderse detrás de los objetos, etc.)
Cuando se sienta no se derrumbe de forma holgazana o cómoda como si estuviera en el living de su casa; ni se esconda atrás de un ayuda memoria, así pierde el contacto con los presentes.
Las manos son necesarias si son expresivas y adecuadas, no cuando estamos constantemente jugando con estas, ya que demuestra nerviosismo que el público nota.
Los gestos
Los gestos son los movimientos del rostro. No tienen nada que ver con las muecas, ni con la deformación del gesto natural que están totalmente prohibidas en la oratoria. La expresión gestual tiene la ventaja de revelar vividamente nuestros pensamientos, granjearnos la atención rápida e inspirar simpatía.
Por regla general, el rostro del orador debe acompañar cada una de sus palabras, sin gesticulaciones, ni visajes exagerados propios de la pantomima.
ESTILO
Verdad: Preséntese uno tal cual es, sin ademanes afectados, ni gestos preciosistas, ni mímicas demasiado estudiadas. Evítense a toda costa las falsas sonrisas, los ojos deliberadamente entornados, los movimientos pedantescos o las admiraciones suspiradas, que se apartan de la naturalidad.
Belleza:
Estar bien preparados a la hora de enfrentarnos a los oyentes es vital, denota responsabilidad forma y estilo. Es allí cuando se destaca la belleza de la presentación.
Vitalidad: Si nos olvidamos de algo los únicos que nos damos cuenta de esto somos nosotros, este es un pequeño secreto que debemos tener en cuenta, ya que al saberlo estaremos evitándonos un momento incomodo, daremos la charla o discurso según mejor convenga y en caso de olvidarnos algo tenemos seguramente la posibilidad de acordarnos y agregarlo a medida que surja el momento o situación adecuada.
Sinceridad: Concordancia entre lo que se siente y la acción gestual, denota honestidad que es lo que el público en todo momento buscara y en caso de no encontrarlo se sentirá defraudado y perderá, como ya lo hemos repetido, el interés.
Diversidad: Si bien es cierto que en algunas ocasiones las cosas repetidas agradan en otras no por la tanto es recomendable no repetir, Pero si hay que hacerlo, se deben usar gestos variados y espaciarlos suficientemente, porque la repetición frecuente de un gesto acaba importunando.
IMPROVISACIÓN
Es cierto que demos demostrar responsabilidad al prepara un discurso o charla , la improvisación dentro de un marco adecuado, como puede ser un encuentro u evento puede ser una herramienta adecuada y muy útil, sin perder de vista los siguientes detalles:
- Elija como idea central ésa que usted siente.
- Hable de una experiencia de su vida.
- Busque las ideas accesorias entre el auditorio, la ocasión u orador anterior.
- Que sean ideas abstractas.
- Ser elocuentes: poder transmitir a los demás el entusiasmo e interés propio.
En la próxima charla trataremos los siguientes aspectos:
ORADOR POLITICO Y TECNICA DE LA IMPROVISACIÓN

