¿De que vamos a vivir? o de Quienes.
Publicado por fedep en Marzo 12, 2008
“Dijo entonces Yahvé a Moisés: ‘ Mira, Yo haré llover sobre vosotros pan del cielo…´” “Los hijos de Israel comieron el maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada”
Primero, el pan no cae del cielo, NUNCA. Si se quiere comer pan, se lo amasa y hornea, o se lo compra en la panadería. Así que de querer sobrevivir, a algo nos tenemos que dedicar, porque por mas pan que caiga, cuarenta años vagando por un desierto no atrae a nadie-y además es mucho tiempo-.
Hablamos hoy de la segunda pregunta que deben hacerse quienes se propongan reunirse para hacer la vida un poco mas llevadera.
Si hay demanda, debe preocuparse quien quiere sobrevivir de satisfacerla. Y ahí está su pan. Absurdo es pensar que la demanda “está” como muchos piensan. Que el visitante de Pinamar es un turista cautivo, enamorado del lugar y que nunca nos va a abandonar. Y cuando caemos en que lo anterior no puede ser mas que un deseo podemos recién empezar a plantearnos de que vamos a vivir.
Los temas referidos a la estrategia de “venta” de nuestro producto no voy a tratarlos aquí. Hoy se va hablar de la calidad del producto, que es lo primero. El conjunto de cualidades que deben ser satisfechas para que a alguien se le ocurra adquirirlo, para usarlo un ratito o toda la vida.
Y aquí un punto importante: no solo me interesa la cuestión desde el punto de vista de la venta de servicios a turistas sino también desde el punto de vista del inversor. Para hacer la cuestión un poco mas técnica debemos imaginarnos a nuestro municipio como un país independiente, que confecciona de acuerdo a parámetros internacionales a través de su Instituto de Estadísticas sus Cuentas Nacionales. Son como el libro contable del país y allí se hace un registro de su actividad productiva, comercial y de gobierno. Dos ejemplos:
Si cruzo a Madariaga, compro un cordero, lo aso y lo como junto a mis amigos; esa compra debe registarse como una importación. Si el caso fuese el de un empresario gastronómico que lleva el cordero a la mesa de su restaurante, primero se registra como una importación, y si quien lo come es un no residente (turista), esa cena será registrada como una exportación, de servicios, con valor agregado, PBI pinamarense.
Por otro lado también se deben registrar los movimientos de capital, y nuestro rubro más importante sería el de creación de capital físico: casas, hoteles, edificios, galerías. Son casi en su totalidad propiedad de no residentes, plata que viene y se queda. Porque no se puede mover.
Desde el 2003 hasta la fecha nuestras hipotéticas Cuentas Nacionales no harían mas que darnos buenas noticias. Caudal turístico en aumento (más exportaciones de servicios), crecimiento casi exponencial de la superficie construida, etc. , etc. Pero se debe ser muy cauto en esto último, porque se esconde detrás de los yuyos el peor de los males, los Ciclos-y hay otro que a muchos les pudo haber pasado desapercibido: en palabras del intendente durante la temporada 2008 “estamos exportando perritos” y al mismo tiempo ingresaron por aduana personajes desconocidos para desempeñar la función pública, a todas luces un pésimo acuerdo bilateral -.
Hoy nos va muy bien, mañana nos va muy mal, cuando lo deseable seria que todos los días nos vaya aunque sea un poquito bien, pero siempre. A que nos vaya un poquito bien siempre o casi siempre lo denominamos Suavización del Ciclo, se crece de a poco. De qué manera podemos entonces crecer a ritmo sustentable, suavizar el ciclo.
Queda claro que las motivaciones del inversor y de quien come el cordero en el restaurante para elegir Pinamar pueden ser muy distintas, aunque puedan ser la misma persona.
Veamos: quien invierte lo hace porque desea recibir beneficios de su inversión, aun sin que nadie lo llame a invertir es estas playas. Pinamar es siempre una buena opción cuando el campo está demasiado caro como ya ha dicho mi amigo Martín o cuando los pocos instrumentos financieros que ofrece el mercado de Buenos Aires dejan de ser atractivos. Que haya pocos instrumentos financieros es síntoma de la inmadurez del mercado argentino; si no se hace nada para que Pinamar sea SIEMPRE una buena opción entonces seremos hijos de un inmaduro y por supuesto creceremos traumados por ello.
Por otro lado está quien se sienta a comer el cordero. ¿Porque nos elige? Porque Pinamar es una buena opción cuando el dólar está muy caro y el consumo de tarjetas en el exterior me viene en esa moneda, cuando la inflación en Brasil sale desbocada y encima el Real está caro, entonces una cerveza en la playa me endeuda de por vida. Inflación, Dólar, Real. Tres variables que el intendente no puede controlar, hijas de la economía, inestables. Si desde acá no hacemos nada para que esas variables ponderen (pesen) poco o nada en la decisión de quien nos visita, entonces somos hijos de un trío de esquizofrénicas, y vamos terminar como ellas.
Y es lo que le va decir el psiquiatra a Pinamar cuando vaya a hacer su consulta de fin de temporada. Tu papá es y va a seguir siendo un inmaduro, y tus tres madres están en rehabilitación: la inflación internacional es menor que la argentina, el dólar se quedo quietito, y en Brasil… hace calor. ¿Europa? No, gracias, eso es muy caro.
Pinamar va a ir al psiquiatra porque no entiende porque vino menos gente. (un dato: la Secretaria de Turismo habla de un incremento de turistas del 1% en Enero y un 3% en Febrero, lo que igualmente indicaría una marcada desaceleración respecto de temporadas anteriores).
Y el psiquiatra podría limitarse a recetar algunas pastillas, pero bueno seria que además le haga algunas recomendaciones para evitar en el futuro brotes de ansiedad:
- La historia clínica de tus padres no sirve para ocultar tus futuros fracasos.
- Tus futuros fracasos son evitables.
- Avivate y tentá al turista y al inversor por varios lados, si el turista vuelve el inversor recibe sus beneficios y calma su irrefrenable necesidad de obtenerlos.
Me detengo sobre el tercer punto. Tentar al turista no es mas que hacerle saber lo que hay para ofrecerle, que a mi entender debe comprender varios “servicios”: un marco natural que se respeta, precios competitivos, servicios públicos eficientes, Seguridad. Viene, usa y se va.
Los verdaderos socios en esta excursión de caza (del turista) deben ser la Gobierno y los inversores. Ellos tienen el dinero. ¿Y nosotros que?. Acá el problema. Si queremos ser una opción de inversión atractiva mas allá de la coyuntura (situación económica de muy corto plazo) las recomendaciones son casi de manual:
- Seguridad Jurídica, previsibilidad de los actos de Gobierno. El mamarracho de la temporada que ha terminado definitivamente no es una buena señal, al menos para aquellos que quieran invertir seriamente en ésta ciudad. Por otro lado, el uso del Frente Marítimo, su planificación y quienes deseen invertir en servicios “playeros” no son rehenes, si no se puede cumplir lo prometido en campaña al menos deberían dedicarse a tratar el tema de manera seria. La plata en las manos quema, y nadie va a esperar tres años hasta que las concesiones caduquen.
- Infraestructura Publica: más y mejor agua, provisión asegurada de energía eléctrica, recolección de basura, planta depuradora, calles transitables
- Incentivos económicos: tasas municipales, derechos de construcción, acceso al crédito (sobre este punto hay quienes opinan que un municipio no puede prestar de alguna manera servicios financieros, creo yo que sí).
- Recursos Humanos: si bien suele destacarse la calidad de éste recurso en toda la extensión de nuestro país, las demandas específicas de nuestra actividad requieren capacitación permanente, y esto excede a los talleres de dibujo y teatro que se realizan en invierno, o un convenio especial con algún que otro sindicato. La educación debe ser abordada de manera integral, de ninguna manera pueden aceptarse programas cuya continuación solo dependa del estado patrimonial del municipio al cierre de cada ejercicio; mejor poco y bueno que mucho y de mala calidad.
- Flexibilidad: suele ocurrir que cuando nos encerramos en nuestros propios argumentos nuestro interlocutor nos abandone. Así ocurre cuando no se escuchan las demandas de quien desea invertir, sin que ésto signifique ser mercenarios que venden su esencia al mejor postor. La alineación de intereses debe surgir de la Negociación (con mayúscula), no del apriete al que espero no nos acostumbremos.
A modo de cierre debo advertir que las recomendaciones de manual son generalmente difíciles de seguir, porque son de manual, genéricas. Pero la cuestión que aquí trato no es de forma, es de fondo. Y es ahí donde se puede marcar estilo, una suerte de boleto al éxito.




Marzo 12, 2008 en 11:45 am
fedep me atrevería a indicar otra de las cuestiones primordiales
-pinamarenses dejemos de creer y de tratar al turista como nuestro enemigo….
- no confundamos que nosotros brindamos servicio , alejemos el sentimiento que nos invade de SERVILISMO
-tenemos que dar el ejemplo al determinar los valores de alquiler para la temporada,somos nosotros que en nuestaro afan competitiva con nuestros vecinos, empezamos subiendo los precios, y somos los primeros en rondar por las inmobiliarias a fines de diciembre cuando no sabemos porque no alquilamo..
TRATEMOS DE REFLEXIONAR POR UN PINAMAR MEJOR