“Solamente aquellas personas que poseen un espíritu perdedor consideran la posibilidad de una derrota antes de intentarlo.”
El buque zarpó con el Capitán Roberto a cargo.
Estando Roberto en tierra, tuvo “una oferta que no podía rechazar”, pactó con un hombre que conocía muy bien lo que un favor significaba, pero el Capitán le restó importancia, creía que una vez en altamar este hombre ya no podría seguirlo ni controlarlo.
Así consiguió un buque con el que estaba obsesionado, del cual no se había planteado la idea de que pudiera conseguirlo realmente, simplemente lo intentaba con la desesperanza de saber que no lo podría tener (“gané, no lo puedo creer, realmente no lo esperaba”).
Su tripulación era un conjunto de piratas, malhechores y marineros de agua dulce, conocidos en la aldea de la que era proveniente. Cada uno de esos piratas había intentado cuanto menos una vez convertirse en el Capitán de la flota, pero nunca habían podido hacerse con el buque.
Se dirigió contra todo pronóstico hacia el horizonte, allí donde terminaba el mundo, donde aún no se sabe si es redondo o chato.
La carta de viaje, tenía trazado un trayecto por los puertos de “Utopía”, “La Esperanza” y “Aires frescos”, sin embargo, uno de sus piratas se le acercó una tarde y le sugirió la idea de cambiar el trayecto, así fue como el Capitán Roberto decidió hacer paradas en los puertos de: “Tentación Esmeralda” “El Gran Porvenir” y “Nueva Vida”, puertos conocidos por la deshonra que provocaba en las personas que por allí pasaban.Luego de esas paradas nada fue lo mismo. La tripulación estaba alborotada.
Al parecer en el puerto “Tentación Esmeralda” el Capitán Roberto había amenazado con invadir por la fuerza el alma de todas las personas que habitaban el lugar.
El líder del lugar, casualmente conocía al hombre que antes le había hecho el favor al Capitán.Rápidamente se contactaron y emprendieron una persecución, en búsqueda del Capitán y el buque.
Los piratas, los malhechores y los marineros de agua dulce, iniciaron una batalla campal entre ellos, se injuriaban mutuamente, los echaban por la tabla con la esperanza de que se los devoren los tiburones, pero los tiburones se subían al barco y se los devoraban a ellos.
A todo esto, el Capitán Roberto, aprovechó para refugiarse en una isla desconocida para que los dos complotados siguieran un rastro incierto y se distrajeran.Aquello no sucedió, dejaron que los tripulantes del barco se flagelen mutuamente y controlaban observando al Capitán a la expectativa de ver cuánto resistiría de esta manera, aislado, exiliado, una manera de torturarlo por el mal causado, por no querer abandonar el timón del barco para aceptar que no podía manejar a su propia flota, ni mucho menos el barco.
El destino del Barco y el Capitán se aclarará tan pronto se esparza la niebla del horizonte, mientras tanto el Capitán sigue intentando descubrir qué es aquello que sostiene al mundo.
Por cierto… hoy en Pinamar fue publicado un Decreto mediante el cual echaban al Jefe del foro de Seguridad; los empleados municipales amenazan con renuncias masivas; existen cruces entre el Jefe de Compras y Secretarios del gabinete de Gobierno, el primero denuncia que existe mal desempeño en el rol de funcionario público, los segundos intentan echarlo; la Concejal Di Maio anuncia que la situación de Porretti, el actual “intendente”, pende de un fino hilo y que deberán hacer lo que tienen que hacer (fuente de info Pinamar Diario) y algunas personas afirman que el actual intendente se ha ido del municipio..
“Peligra mi gobernabilidad” dijo y la niebla se esfumó.
Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.

